A QUIEN VA DIRIGIDO LA ESTIMULACION TEMPRANA

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Principalmente a tres grupos de niños denominados población de alto riesgo:

Niños que presentan deficiencias orgánicas, físicas y biológicas... que son evidentes desde el primer momento del nacimiento o se han detectado en el periodo prenatal.
Este grupo presenta un diagnóstico claramente evidente desde el primer momento del nacimiento.
Niños que presentan un accidente de salud no necesariamente dramático. Estos problemas pueden estar asociados posteriormente a dificultades en el desarrollo en general, como por ejemplo niños prematuros, falta de oxígeno en el parto....
Niños que proceden de ambientes más bien deficientes (económicos, sociales, familiares...)

El diagnóstico y la posterior intervención se tienen que empezar lo antes posible, ésta debe continuar durante los siguientes años de vida e incluir el medio familiar. El diagnóstico, como la intervención, tienen que ser de manera evolutiva, adaptados a las características del niño, conforme va avanzando el tratamiento.







ESTIMULACION DEL LENGUAJE INFANTIL

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La estimulación del lenguaje infantil se debería realizar tomando en cuenta las etapas del desarrollo por las que pasa el niño. Si aprendes técnicas para estimular el desarrollo del lenguaje en los niños pequeños, con una serie de ejercicios podrás estimular el buen desarrollo de tu niño y en este contexto, también de su lenguaje.

Las etapas que atraviesa el niño para desarrollar su lenguaje son las siguientes:
0-1 mes: expresa sus necesidades con movimientos corporales, gestos y llantos.

1-2 meses: realiza ruidos alegres, lo que se denomina “gorjeo”.

4-8 meses: balbucea, escucha los sonidos e intenta imitarlos (adquiere más importancia el entorno).

8-12 meses: comienza a decir algunas palabras como “mamá”.

12 meses a 3 años: comienza a juntar palabras e ideas, por ejemplo: “¡mira papá, un perro!”.
Para el niño más pequeño es bueno usar un objeto que haga ruido para estimularlo a reconocer los sonidos. Por ejemplo, por medio de sonajas, campanas, cascabeles, tambores, etc. Si el niño no voltea la cabeza o no responde al estímulo, tienes que volver a mostrárselo frente a él o suavemente, voltearle su cabeza para que mire el objeto y perciba el sonido.

Cuando comienza a balbucear repite el balbuceo y cuando dice las primeras palabras repítelas pero dichas correctamente y no en el lenguaje del bebé.
Explícale todo lo que hagas al bebé, por ejemplo, “ahora vamos a lavarnos las manos”.

Usa siempre las mismas palabras y que sean claras y sencillas.

Nombra partes del cuerpo, objetos, juguetes y repítelas a menudo.

Háblale al niño a la misma altura para que pueda verte la cara y la expresión que utilizas para hablar.
El niño va a lograr aprender las palabras antes de poder decirlas y por ello puedes:
Mostrarle objetos y preguntarle qué es cada uno para que lo señale con su dedo. Por ejemplo, teniendo un elefante y un perro en las manos le preguntas: “¿cuál es el perro?”

Hazle preguntas fáciles y prémialo por decir las cosas bien

Introduce el ritmo en la estimulación del lenguaje con música, aplaudiendo, tocando un tambor, etc.
Con estas actividades podrás desarrollar una buena estimulación del lenguaje del niño.



ESTIMULACION PSICOMOTRIZ

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La estimulación psicomotriz del niño debe ir acompañada de lo afectivo, ya que el niño que no tiene problemas especiales, no requiere más estímulos que los que recibe de forma normal. Es decir, al responder a las demandas y tratarlo con el afecto que necesita, ya se está logrando una estimulación psicomotriz adecuada.







A partir del nacimiento e incluso antes, el niño se encarga de provocar respuestas de parte del ambiente que lo rodea. Un ejemplo es cuando mira a sus padres y genera como respuesta otra mirada hacia él.

Sucede que las respuestas que genera el bebé son interpretaciones que los padres hacen en relación a lo que piensan que es la demanda del niño.

La estimulación psicomotriz del niño normal no requiere más que:
Cantarle

Hablarle

Abrazarlo

Tocarlo

Moverlo desde arriba hacia abajo

Jugar con él

Reír con él
Estas actividades no sólo estimulan lo psicomotor sino que tienen un gran valor afectivo y de comunicación con el niño.

Para saber qué actividad conviene más en un momento que en otro para realizar con el niño, lo mejor es dejarse llevar por los sentimientos, observar la conducta y las respuestas del bebé.

Obviamente que la estimulación psicomotriz tiene que acompañar el desarrollo del niño a medida que va madurando. Es decir, el ambiente (su familia), puede estimular el desarrollo del niño pero habrá limitaciones biológicas, que tienen que tener sus potencialidades desarrolladas. Por ejemplo, en relación al desarrollo cerebral.






Cuando hay una carencia de estímulos afectivos, físicos y sensoriales así como ambientales, se pueden producir retrasos en el desarrollo del niño. Cuando esto sucede se tienen que implementar programas de intensa estimulación sensorial y motora.

Es decir, cuando se notan síntomas de retraso en el desarrollo se debería llevar al niño a un centro especializado de salud, para completar el diagnóstico y comenzar con un programa de estimulación para el desarrollo del niño.

ESTIMULACION AUDITIVA

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La estimulación auditiva del niño es una parte muy importante para el desarrollo de su lenguaje y aptitudes comunicacionales. Para aplicarla es necesario conocer cuáles son los aspectos más importantes para estimular en el niño sus sentidos auditivos y qué juegos o ejercicios se pueden implementar para lograrlo.

Una estimulación auditiva adecuada va a determinar un lenguaje óptimo en la medida que se estimule al niño como corresponde.

El estímulo de lo auditivo se basa en hablarle al niño, presentarle sonidos y describirle de qué se trata. Es decir, darle significado a los sonidos para que el niño vaya codificando cada sonido dentro de una categoría.

Esta es la base del aprendizaje del habla y el lenguaje que se desarrollará además, en función de los movimientos del cuerpo, la utilización de la boca y la lengua al comer, así como el uso de los sentidos, por medio de su relación con el entorno de personas y objetos.

Lo primero es que el niño pueda reconocer los sonidos del ambiente y responder a ellos.
Por ello es importante realizar juegos o actividades que incluyan lo siguiente:
Por ejemplo, hacer ruido con campanas y sonajas. Si no voltea la cabeza poner el tambor o el cascabel con el que se ha hecho ruido en una posición que lo pueda ver y luego con el niño mirando, hacer el sonido nuevamente.

Posteriormente el niño tiene que ir reconociendo los sonidos y darse vuelta al emitirse los sonidos a su espalda.

Es importante acompañar el sonido junto con otros estímulos sensoriales como la vista. Esto ayuda a que al escuchar la voz, pueda ver los labios de quien habla. Para ello tienes que tener al niño a tu misma altura.




EJERCICIOS DE ESTIMULACION TEMPRANA EN EL AGUA

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Antes de comenzar con el baño:

Antes de comenzar con las sesiones en la piscina, los padres del bebé deben contar con todos los utensilios necesarios para la natación, tanto para su hijo como para ellos, sobretodo el bañador (el cual el del bebé, puede contar con un pañal para cubrir sus necesidades fisiológicas); en el caso del gorro, es conveniente que los niños eviten ponérselo, sin embargo, si el establecimiento obliga su uso, es recomendable los gorros de tela para que no opriman demasiado la cabeza del niño, por este motivo, tampoco es conveniente colocarle gafas para bucear. Asimismo, tanto niños como padres, deberán llevar zapatillas para evitar deslizamientos y problemas de higiene.

Hay que tener en cuenta y concienciar al niño de que la natación es un momento de juego, en donde además de aprender mucho, servirá de diversión para padres e hijos. Por ello, no podemos mostrar expresiones de miedo o preocupación hacia el niño, sino regalarle cariños, risas y juegos divertidos. Por último, es aconsejable consultar, previamente, al pediatra del bebé para evitar posibles problemas durante el baño.

Durante el baño:

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la piscina debe tener una profundidad de 1,20 m y, una temperatura de 32 º C.

Metodología

El punto nuclear de la propuesta será elaborar las sesiones de trabajo uniendo lo vivido en la vida cotidiana del niño/a con la experiencia acuática (“nos lavamos la cara”, “escribimos y dibujamos en el agua de la piscina”, “soplamos el agua para hacer un hoyo”, creamos un poco de lluvia”, etc.). Se trata de elaborar actividades recreativas que proporcionen al niño/a experiencias, conocidas o no, en un nuevo medio; con el objeto de lograr una transferencia positiva en ambos sentidos, de la vida cotidiana a la piscina y viceversa.

La cantidad de sesiones depende pura y exclusivamente de la disponibilidad del Centro en temas como traslado, horarios, etc. En esta propuesta expondré dos sesiones que las considero básicas, previas a la iniciación de la flotación.

Instalaciones y materiales necesarios

La experiencia se lleva a cabo en piscina pequeña preparada para Ambientación y Recreación Acuática, lo que significa, fundamentalmente, la temperatura del agua es de 30º C ( nunca menor de 28ºC ), la profundidad de la piscina oscila entre 50 y 60 cm., el suelo no debe ser resbaladizo, el ambiente será atractivo en base a la existencia de balones, flotadores y todo tipo de elementos de formas y colores atractivos.

Cada niño debe ir provisto de bañador, gorro de baño, zapatillas de baño y toalla grande, además de elementos de aseo. El número de niños adecuado para llevar a cabo esta actividad, oscilaría entre cinco y diez alumnos por profesor.

Es imprescindible, unida a la autorización de los padres para la actividad, la ficha médica del niño/a en la que no conste ninguna contraindicación de carácter médico para realizar la experiencia en el agua.

Primera sesión de trabajo
Primer contacto y ambientación

Debemos tener en cuenta que, previamente y en clase, ya hemos trabajados contenidos relacionados con el tema en cuestión, tales como diferentes manifestaciones del agua presentes en la vida del niño/a, vivencias anteriores relacionadas con el agua ( vacaciones en la playa, paseo al lado del río, etc.), normas de seguridad a seguir, hábitos de higiene personal, así como la planificación del Día de piscina.
Llegada a las instalaciones: conducimos a los niños/as al vestuario (único) para ambos sexos, debemos contar con su asombro y despiste del primer día, supervisamos y ayudamos a que se coloquen el bañador, zapatillas y el gorro de baño, sin estar excesivamente encima de ellos.

A continuación existen tres pasos insustituibles antes del baño, uno es sonarse la nariz para despejar las vías respiratorias, otro es “hacer pipi” y por último nos metemos en la ducha donde tomamos el primer contacto con el agua (es necesario inculcar a los niños la obligatoriedad de la ducha previa).

Entramos andando y recorremos todo el recinto de la piscina, podemos ver que hay mucho material de diversas formas y colores (balones, flotadores, manguitos, etc.) pero todavía no jugamos con ellos, estamos conociendo el lugar.

Vamos a sentarnos en el borde de la piscina y meter los pies dentro para comprobar que el agua está calentita, damos unas pataditas, no obligamos (bajo ningún punto de vista) a un niño a meterse al agua si no quiere.

Bajamos, ya dentro de la piscina, vamos a fabricar olas pequeñas y grandes con nuestras manos, también cascadas, lluvia, chapoteos, dejamos actuar a los niños para comprobar el alcance de su fantasía ante nuestra propuesta.

Vamos a lavarnos todas las partes de nuestro cuerpo recogiendo agua de la piscina.

A continuación la propuesta incluye los Desplazamientos: “damos un paseo con el compañero de la mano”, “ahora solos”, “damos una carrerilla”, “andamos de espaldas”, incluimos aquí las variantes posibles. A los Desplazamientos unimos otras Cualidades Motrices Básicas, tales como saltos, giros, etc., tratando de lograr su combinación.

A partir de aquí incluimos el trabajo recreativo con material, de acuerdo a la preferencia de cada niño/a. En el caso de elección de flotador, manguitos o burbuja, damos una breve explicación y demostración de colocación y uso. El objetivo no es rendimiento ni calidad de movimiento acuático sino proporcionar a los niños una variante de disfrute dentro del agua.

La sesión finaliza con la salida ordenada de la piscina, ducha y aseo final, secado y vuelta al “cole”.
Segunda sesión de trabajo
Inicio de la inmersión
Una vez repasados (ahora más fluidamente) los pasos de la primera sesión, ya tenemos los niños/as dentro del agua.

Realizamos una breve entrada en calor por medio de los desplazamientos y variantes ya conocidos.

Vamos todos a desplazarnos, de rodillas o “agachaditos”, por toda la piscina (con el agua a la altura de los hombros).

En posición estática, “con el agua en los hombros”, soplamos la superficie para hacer un hoyo grande en ella.

Ahora acercamos más la cara y fabricamos burbujas “con ruido”.

Tratamos de hacerlo con la boca dentro del agua…. ¿Quién puede?

Ahora tratamos de mirar el fondo, abriendo mucho los ojos y acercándolos a la superficie del agua.

¿Quién puede agacharse hasta sumergir su boca y fabricar burbujas grandes?

¿Quién lo puede hacer sumergiéndose hasta mojarse todos los pelos?

¿Quién puede sumergirse y “mirar por debajo del agua?

Las posibilidades en este sentido (inmersión) son innumerables.

Una vez lograda la inmersión, empezaríamos con el trabajo de iniciación para lograr la flotación (el cuál plantearíamos a más largo plazo).
Evaluación

La evaluación depende, casi en su totalidad, de la observación realizada durante la clase, a la cuál podemos agregar una breve entrevista informal y posterior con los niños con el objeto de recoger sus vivencias.

No olvidemos que cada niño/a tiene su ritmo de aprendizaje, por ende, de adquisición de las diferentes capacidades; por lo tanto es importante no caer en el error de pensar que un niño/a que no ha logrado el desarrollo de alguna capacidad (por ejemplo: la inmersión), no ha cumplido los objetivos que nos hemos propuesto. Más aún si uno de los objetivos didácticos propuestos es por ejemplo en este caso iniciación a la inmersión.

La fase evaluativa se puede completar perfectamente, recogiendo datos por medio de los padres, acerca de comportamientos y actitudes de cada niño en lo referente al tema del agua en la vida cotidiana.





FACTORES IMPORTANTES PARA ESTIMULAR ADECUADAMENTE

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La estimulación temprana es una manera de potenciar el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de nuestros hijos, pero al mismo tiempo se debe respetar el desarrollo individual y la predisposición del bebé. Al inicio las actividades se enfocan en reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales, respetando el desarrollo natural del bebé, y el instinto natural de sus padres. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje. Es muy importante cuidar y proteger la iniciativa, la independencia y el autoestima del niño durante todo su proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo vale la pena tomar en cuenta factores importantes para lograr aprovechar los estímulos adecuados a los cuales nuestros hijos pueden estar expuestos.


Cada niño es diferente

Todos los niños NO son iguales, cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo. Su desarrollo individual depende de la maduración del sistema nervioso.






Parámetros de desarrollo del niño

Es importante entender los parámetros de desarrollo pero es más importante todavía entender que estos son bastante amplios y que su desarrollo depende de varios factores. Al reconocer el patrón de desarrollo general, podemos utilizarlo como una guía para presentarle al bebé los estímulos y actividades adecuados.










No forzar al niño

La estimulación debe ser una experiencia positiva. No se debe forzar al niño a hacer ninguna actividad. Tenemos que aprender a “leer” lo que nuestros hijos sienten en ese momento.









Jugar con el niño
La única forma que el niño aprende durante esta primera etapa es si está predispuesto a aprender y asimilar nueva información, es decir jugando. El juego es la mejor manera de estimular a un niño. Además es importante que el niño este bien comido que haya hecho su siesta y se sienta cómodo. Los padres van aprendiendo a leer el comportamiento de su bebé y a respetar sus necesidades.







AREAS QUE COMPRENDE LA ESTIMULACION TEMPRANA

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Para favorecer el óptimo desarrollo del niño, las actividades de estimulación se enfocan en cuatro áreas: área cognitiva, motriz, lenguaje y socioemocional.

El área cognitiva:

Le permitirá al niño comprender, relacionar, adaptarse a nuevas situaciones, haciendo uso del pensamiento y la interacción directa con los objetos y el mundo que lo rodea. Para desarrollar esta área el niño necesita de experiencias, así el niño podrá desarrollar sus niveles de pensamiento, su capacidad de razonar, poner atención, seguir instrucciones y reaccionar de forma rápida ante diversas situaciones.

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Área Motriz:

Esta área está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con el mundo. También comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, lo que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, hacer nudos, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, manipular e incluso llevarse a la boca lo que ve, permitir que explore pero sin dejar de establecer límites frente a posibles riesgos.



Área de lenguaje:

Está referida a las habilidades que le permitirán al niño comunicarse con su entorno y abarca tres aspectos: La capacidad comprensiva, expresiva y gestual. La capacidad comprensiva se desarrolla desde el nacimiento ya que el niño podrá entender ciertas palabras mucho antes de que puede pronunciar un vocablo con sentido; por esta razón es
importante hablarle constantemente, de manera articulada relacionándolo con cada actividad que realice o para designar un objeto que manipule, de esta manera el niño reconocerá los sonidos o palabras que escuche asociándolos y dándoles un significado para luego imitarlos.



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Área Socio-emocional:

Esta área incluye las experiencias afectivas y la socialización del niño, que le permitirá querido y seguro, capaz de relacionarse con otros de acuerdo a normas comunes.

Para el adecuado desarrollo de esta área es primordial la participación de los padres o cuidadores como primeros generadores de vínculos afectivos, es importante brindarles seguridad, cuidado, atención y amor, además de servir de referencia o ejemplo pues aprenderán cómo comportarse frente a otros, cómo relacionarse, en conclusión, cómo ser persona en una sociedad determinada. Los valores de la familia, el afecto y las reglas de la sociedad le permitirán al niño, poco a poco, dominar su propia conducta, expresar sus sentimientos y ser una persona independiente y autónoma.




lunes, 9 de agosto de 2010

A QUIEN VA DIRIGIDO LA ESTIMULACION TEMPRANA

Principalmente a tres grupos de niños denominados población de alto riesgo:

Niños que presentan deficiencias orgánicas, físicas y biológicas... que son evidentes desde el primer momento del nacimiento o se han detectado en el periodo prenatal.
Este grupo presenta un diagnóstico claramente evidente desde el primer momento del nacimiento.
Niños que presentan un accidente de salud no necesariamente dramático. Estos problemas pueden estar asociados posteriormente a dificultades en el desarrollo en general, como por ejemplo niños prematuros, falta de oxígeno en el parto....
Niños que proceden de ambientes más bien deficientes (económicos, sociales, familiares...)

El diagnóstico y la posterior intervención se tienen que empezar lo antes posible, ésta debe continuar durante los siguientes años de vida e incluir el medio familiar. El diagnóstico, como la intervención, tienen que ser de manera evolutiva, adaptados a las características del niño, conforme va avanzando el tratamiento.







ESTIMULACION DEL LENGUAJE INFANTIL

La estimulación del lenguaje infantil se debería realizar tomando en cuenta las etapas del desarrollo por las que pasa el niño. Si aprendes técnicas para estimular el desarrollo del lenguaje en los niños pequeños, con una serie de ejercicios podrás estimular el buen desarrollo de tu niño y en este contexto, también de su lenguaje.

Las etapas que atraviesa el niño para desarrollar su lenguaje son las siguientes:
0-1 mes: expresa sus necesidades con movimientos corporales, gestos y llantos.

1-2 meses: realiza ruidos alegres, lo que se denomina “gorjeo”.

4-8 meses: balbucea, escucha los sonidos e intenta imitarlos (adquiere más importancia el entorno).

8-12 meses: comienza a decir algunas palabras como “mamá”.

12 meses a 3 años: comienza a juntar palabras e ideas, por ejemplo: “¡mira papá, un perro!”.
Para el niño más pequeño es bueno usar un objeto que haga ruido para estimularlo a reconocer los sonidos. Por ejemplo, por medio de sonajas, campanas, cascabeles, tambores, etc. Si el niño no voltea la cabeza o no responde al estímulo, tienes que volver a mostrárselo frente a él o suavemente, voltearle su cabeza para que mire el objeto y perciba el sonido.

Cuando comienza a balbucear repite el balbuceo y cuando dice las primeras palabras repítelas pero dichas correctamente y no en el lenguaje del bebé.
Explícale todo lo que hagas al bebé, por ejemplo, “ahora vamos a lavarnos las manos”.

Usa siempre las mismas palabras y que sean claras y sencillas.

Nombra partes del cuerpo, objetos, juguetes y repítelas a menudo.

Háblale al niño a la misma altura para que pueda verte la cara y la expresión que utilizas para hablar.
El niño va a lograr aprender las palabras antes de poder decirlas y por ello puedes:
Mostrarle objetos y preguntarle qué es cada uno para que lo señale con su dedo. Por ejemplo, teniendo un elefante y un perro en las manos le preguntas: “¿cuál es el perro?”

Hazle preguntas fáciles y prémialo por decir las cosas bien

Introduce el ritmo en la estimulación del lenguaje con música, aplaudiendo, tocando un tambor, etc.
Con estas actividades podrás desarrollar una buena estimulación del lenguaje del niño.



ESTIMULACION PSICOMOTRIZ

La estimulación psicomotriz del niño debe ir acompañada de lo afectivo, ya que el niño que no tiene problemas especiales, no requiere más estímulos que los que recibe de forma normal. Es decir, al responder a las demandas y tratarlo con el afecto que necesita, ya se está logrando una estimulación psicomotriz adecuada.







A partir del nacimiento e incluso antes, el niño se encarga de provocar respuestas de parte del ambiente que lo rodea. Un ejemplo es cuando mira a sus padres y genera como respuesta otra mirada hacia él.

Sucede que las respuestas que genera el bebé son interpretaciones que los padres hacen en relación a lo que piensan que es la demanda del niño.

La estimulación psicomotriz del niño normal no requiere más que:
Cantarle

Hablarle

Abrazarlo

Tocarlo

Moverlo desde arriba hacia abajo

Jugar con él

Reír con él
Estas actividades no sólo estimulan lo psicomotor sino que tienen un gran valor afectivo y de comunicación con el niño.

Para saber qué actividad conviene más en un momento que en otro para realizar con el niño, lo mejor es dejarse llevar por los sentimientos, observar la conducta y las respuestas del bebé.

Obviamente que la estimulación psicomotriz tiene que acompañar el desarrollo del niño a medida que va madurando. Es decir, el ambiente (su familia), puede estimular el desarrollo del niño pero habrá limitaciones biológicas, que tienen que tener sus potencialidades desarrolladas. Por ejemplo, en relación al desarrollo cerebral.






Cuando hay una carencia de estímulos afectivos, físicos y sensoriales así como ambientales, se pueden producir retrasos en el desarrollo del niño. Cuando esto sucede se tienen que implementar programas de intensa estimulación sensorial y motora.

Es decir, cuando se notan síntomas de retraso en el desarrollo se debería llevar al niño a un centro especializado de salud, para completar el diagnóstico y comenzar con un programa de estimulación para el desarrollo del niño.

ESTIMULACION AUDITIVA

La estimulación auditiva del niño es una parte muy importante para el desarrollo de su lenguaje y aptitudes comunicacionales. Para aplicarla es necesario conocer cuáles son los aspectos más importantes para estimular en el niño sus sentidos auditivos y qué juegos o ejercicios se pueden implementar para lograrlo.

Una estimulación auditiva adecuada va a determinar un lenguaje óptimo en la medida que se estimule al niño como corresponde.

El estímulo de lo auditivo se basa en hablarle al niño, presentarle sonidos y describirle de qué se trata. Es decir, darle significado a los sonidos para que el niño vaya codificando cada sonido dentro de una categoría.

Esta es la base del aprendizaje del habla y el lenguaje que se desarrollará además, en función de los movimientos del cuerpo, la utilización de la boca y la lengua al comer, así como el uso de los sentidos, por medio de su relación con el entorno de personas y objetos.

Lo primero es que el niño pueda reconocer los sonidos del ambiente y responder a ellos.
Por ello es importante realizar juegos o actividades que incluyan lo siguiente:
Por ejemplo, hacer ruido con campanas y sonajas. Si no voltea la cabeza poner el tambor o el cascabel con el que se ha hecho ruido en una posición que lo pueda ver y luego con el niño mirando, hacer el sonido nuevamente.

Posteriormente el niño tiene que ir reconociendo los sonidos y darse vuelta al emitirse los sonidos a su espalda.

Es importante acompañar el sonido junto con otros estímulos sensoriales como la vista. Esto ayuda a que al escuchar la voz, pueda ver los labios de quien habla. Para ello tienes que tener al niño a tu misma altura.




EJERCICIOS DE ESTIMULACION TEMPRANA EN EL AGUA

Antes de comenzar con el baño:

Antes de comenzar con las sesiones en la piscina, los padres del bebé deben contar con todos los utensilios necesarios para la natación, tanto para su hijo como para ellos, sobretodo el bañador (el cual el del bebé, puede contar con un pañal para cubrir sus necesidades fisiológicas); en el caso del gorro, es conveniente que los niños eviten ponérselo, sin embargo, si el establecimiento obliga su uso, es recomendable los gorros de tela para que no opriman demasiado la cabeza del niño, por este motivo, tampoco es conveniente colocarle gafas para bucear. Asimismo, tanto niños como padres, deberán llevar zapatillas para evitar deslizamientos y problemas de higiene.

Hay que tener en cuenta y concienciar al niño de que la natación es un momento de juego, en donde además de aprender mucho, servirá de diversión para padres e hijos. Por ello, no podemos mostrar expresiones de miedo o preocupación hacia el niño, sino regalarle cariños, risas y juegos divertidos. Por último, es aconsejable consultar, previamente, al pediatra del bebé para evitar posibles problemas durante el baño.

Durante el baño:

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la piscina debe tener una profundidad de 1,20 m y, una temperatura de 32 º C.

Metodología

El punto nuclear de la propuesta será elaborar las sesiones de trabajo uniendo lo vivido en la vida cotidiana del niño/a con la experiencia acuática (“nos lavamos la cara”, “escribimos y dibujamos en el agua de la piscina”, “soplamos el agua para hacer un hoyo”, creamos un poco de lluvia”, etc.). Se trata de elaborar actividades recreativas que proporcionen al niño/a experiencias, conocidas o no, en un nuevo medio; con el objeto de lograr una transferencia positiva en ambos sentidos, de la vida cotidiana a la piscina y viceversa.

La cantidad de sesiones depende pura y exclusivamente de la disponibilidad del Centro en temas como traslado, horarios, etc. En esta propuesta expondré dos sesiones que las considero básicas, previas a la iniciación de la flotación.

Instalaciones y materiales necesarios

La experiencia se lleva a cabo en piscina pequeña preparada para Ambientación y Recreación Acuática, lo que significa, fundamentalmente, la temperatura del agua es de 30º C ( nunca menor de 28ºC ), la profundidad de la piscina oscila entre 50 y 60 cm., el suelo no debe ser resbaladizo, el ambiente será atractivo en base a la existencia de balones, flotadores y todo tipo de elementos de formas y colores atractivos.

Cada niño debe ir provisto de bañador, gorro de baño, zapatillas de baño y toalla grande, además de elementos de aseo. El número de niños adecuado para llevar a cabo esta actividad, oscilaría entre cinco y diez alumnos por profesor.

Es imprescindible, unida a la autorización de los padres para la actividad, la ficha médica del niño/a en la que no conste ninguna contraindicación de carácter médico para realizar la experiencia en el agua.

Primera sesión de trabajo
Primer contacto y ambientación

Debemos tener en cuenta que, previamente y en clase, ya hemos trabajados contenidos relacionados con el tema en cuestión, tales como diferentes manifestaciones del agua presentes en la vida del niño/a, vivencias anteriores relacionadas con el agua ( vacaciones en la playa, paseo al lado del río, etc.), normas de seguridad a seguir, hábitos de higiene personal, así como la planificación del Día de piscina.
Llegada a las instalaciones: conducimos a los niños/as al vestuario (único) para ambos sexos, debemos contar con su asombro y despiste del primer día, supervisamos y ayudamos a que se coloquen el bañador, zapatillas y el gorro de baño, sin estar excesivamente encima de ellos.

A continuación existen tres pasos insustituibles antes del baño, uno es sonarse la nariz para despejar las vías respiratorias, otro es “hacer pipi” y por último nos metemos en la ducha donde tomamos el primer contacto con el agua (es necesario inculcar a los niños la obligatoriedad de la ducha previa).

Entramos andando y recorremos todo el recinto de la piscina, podemos ver que hay mucho material de diversas formas y colores (balones, flotadores, manguitos, etc.) pero todavía no jugamos con ellos, estamos conociendo el lugar.

Vamos a sentarnos en el borde de la piscina y meter los pies dentro para comprobar que el agua está calentita, damos unas pataditas, no obligamos (bajo ningún punto de vista) a un niño a meterse al agua si no quiere.

Bajamos, ya dentro de la piscina, vamos a fabricar olas pequeñas y grandes con nuestras manos, también cascadas, lluvia, chapoteos, dejamos actuar a los niños para comprobar el alcance de su fantasía ante nuestra propuesta.

Vamos a lavarnos todas las partes de nuestro cuerpo recogiendo agua de la piscina.

A continuación la propuesta incluye los Desplazamientos: “damos un paseo con el compañero de la mano”, “ahora solos”, “damos una carrerilla”, “andamos de espaldas”, incluimos aquí las variantes posibles. A los Desplazamientos unimos otras Cualidades Motrices Básicas, tales como saltos, giros, etc., tratando de lograr su combinación.

A partir de aquí incluimos el trabajo recreativo con material, de acuerdo a la preferencia de cada niño/a. En el caso de elección de flotador, manguitos o burbuja, damos una breve explicación y demostración de colocación y uso. El objetivo no es rendimiento ni calidad de movimiento acuático sino proporcionar a los niños una variante de disfrute dentro del agua.

La sesión finaliza con la salida ordenada de la piscina, ducha y aseo final, secado y vuelta al “cole”.
Segunda sesión de trabajo
Inicio de la inmersión
Una vez repasados (ahora más fluidamente) los pasos de la primera sesión, ya tenemos los niños/as dentro del agua.

Realizamos una breve entrada en calor por medio de los desplazamientos y variantes ya conocidos.

Vamos todos a desplazarnos, de rodillas o “agachaditos”, por toda la piscina (con el agua a la altura de los hombros).

En posición estática, “con el agua en los hombros”, soplamos la superficie para hacer un hoyo grande en ella.

Ahora acercamos más la cara y fabricamos burbujas “con ruido”.

Tratamos de hacerlo con la boca dentro del agua…. ¿Quién puede?

Ahora tratamos de mirar el fondo, abriendo mucho los ojos y acercándolos a la superficie del agua.

¿Quién puede agacharse hasta sumergir su boca y fabricar burbujas grandes?

¿Quién lo puede hacer sumergiéndose hasta mojarse todos los pelos?

¿Quién puede sumergirse y “mirar por debajo del agua?

Las posibilidades en este sentido (inmersión) son innumerables.

Una vez lograda la inmersión, empezaríamos con el trabajo de iniciación para lograr la flotación (el cuál plantearíamos a más largo plazo).
Evaluación

La evaluación depende, casi en su totalidad, de la observación realizada durante la clase, a la cuál podemos agregar una breve entrevista informal y posterior con los niños con el objeto de recoger sus vivencias.

No olvidemos que cada niño/a tiene su ritmo de aprendizaje, por ende, de adquisición de las diferentes capacidades; por lo tanto es importante no caer en el error de pensar que un niño/a que no ha logrado el desarrollo de alguna capacidad (por ejemplo: la inmersión), no ha cumplido los objetivos que nos hemos propuesto. Más aún si uno de los objetivos didácticos propuestos es por ejemplo en este caso iniciación a la inmersión.

La fase evaluativa se puede completar perfectamente, recogiendo datos por medio de los padres, acerca de comportamientos y actitudes de cada niño en lo referente al tema del agua en la vida cotidiana.





domingo, 8 de agosto de 2010

FACTORES IMPORTANTES PARA ESTIMULAR ADECUADAMENTE


La estimulación temprana es una manera de potenciar el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de nuestros hijos, pero al mismo tiempo se debe respetar el desarrollo individual y la predisposición del bebé. Al inicio las actividades se enfocan en reforzar el vínculo emocional, masajes y estímulos sensoriales, respetando el desarrollo natural del bebé, y el instinto natural de sus padres. Luego se inician actividades de motricidad gruesa, motricidad fina, concentración y lenguaje. Es muy importante cuidar y proteger la iniciativa, la independencia y el autoestima del niño durante todo su proceso de aprendizaje. Al mismo tiempo vale la pena tomar en cuenta factores importantes para lograr aprovechar los estímulos adecuados a los cuales nuestros hijos pueden estar expuestos.


Cada niño es diferente

Todos los niños NO son iguales, cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo. Su desarrollo individual depende de la maduración del sistema nervioso.






Parámetros de desarrollo del niño

Es importante entender los parámetros de desarrollo pero es más importante todavía entender que estos son bastante amplios y que su desarrollo depende de varios factores. Al reconocer el patrón de desarrollo general, podemos utilizarlo como una guía para presentarle al bebé los estímulos y actividades adecuados.










No forzar al niño

La estimulación debe ser una experiencia positiva. No se debe forzar al niño a hacer ninguna actividad. Tenemos que aprender a “leer” lo que nuestros hijos sienten en ese momento.









Jugar con el niño
La única forma que el niño aprende durante esta primera etapa es si está predispuesto a aprender y asimilar nueva información, es decir jugando. El juego es la mejor manera de estimular a un niño. Además es importante que el niño este bien comido que haya hecho su siesta y se sienta cómodo. Los padres van aprendiendo a leer el comportamiento de su bebé y a respetar sus necesidades.







sábado, 7 de agosto de 2010

AREAS QUE COMPRENDE LA ESTIMULACION TEMPRANA




Para favorecer el óptimo desarrollo del niño, las actividades de estimulación se enfocan en cuatro áreas: área cognitiva, motriz, lenguaje y socioemocional.

El área cognitiva:

Le permitirá al niño comprender, relacionar, adaptarse a nuevas situaciones, haciendo uso del pensamiento y la interacción directa con los objetos y el mundo que lo rodea. Para desarrollar esta área el niño necesita de experiencias, así el niño podrá desarrollar sus niveles de pensamiento, su capacidad de razonar, poner atención, seguir instrucciones y reaccionar de forma rápida ante diversas situaciones.

>


Área Motriz:

Esta área está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con el mundo. También comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, lo que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, hacer nudos, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, manipular e incluso llevarse a la boca lo que ve, permitir que explore pero sin dejar de establecer límites frente a posibles riesgos.



Área de lenguaje:

Está referida a las habilidades que le permitirán al niño comunicarse con su entorno y abarca tres aspectos: La capacidad comprensiva, expresiva y gestual. La capacidad comprensiva se desarrolla desde el nacimiento ya que el niño podrá entender ciertas palabras mucho antes de que puede pronunciar un vocablo con sentido; por esta razón es
importante hablarle constantemente, de manera articulada relacionándolo con cada actividad que realice o para designar un objeto que manipule, de esta manera el niño reconocerá los sonidos o palabras que escuche asociándolos y dándoles un significado para luego imitarlos.



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Área Socio-emocional:

Esta área incluye las experiencias afectivas y la socialización del niño, que le permitirá querido y seguro, capaz de relacionarse con otros de acuerdo a normas comunes.

Para el adecuado desarrollo de esta área es primordial la participación de los padres o cuidadores como primeros generadores de vínculos afectivos, es importante brindarles seguridad, cuidado, atención y amor, además de servir de referencia o ejemplo pues aprenderán cómo comportarse frente a otros, cómo relacionarse, en conclusión, cómo ser persona en una sociedad determinada. Los valores de la familia, el afecto y las reglas de la sociedad le permitirán al niño, poco a poco, dominar su propia conducta, expresar sus sentimientos y ser una persona independiente y autónoma.